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PORTALPYME | El punto de encuentro de las Pymes chilenas
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Mauricio Acuña, dueño de la Barbería Gallo de Oro: “No hay que poner todos los huevos en una misma canasta”

La barba está de moda. Se puede notar en la calle: son cada vez más los varones que optan por este tipo apariencia. En esa línea, son los mismos hombres quienes buscan cuidar este “look” con la atención de un especialista en la materia. De esta forma, buscamos y preguntamos por aquí y por allá, hasta que llegamos recomendados a Gallo de Oro, Barbería y tienda. Allí conversamos con Mauricio Acuña (40), dueño de esta pyme del cuidado facial.
Gallo de Oro se encuentra ubicado al interior de la galería comercial “Los Dos Caracoles” en pleno centro de la comuna de Providencia (esquina Providencia con Nueva de Lyon), en un local arreglado con una estética muy única, con tendencias a lo retro: muebles de madera cruda, reliquias y sourvenirs de metal, pintura negra y muchas poleras y accesorios que se pueden comprar.

El establecimiento existe hace un año y seis meses, pero recién en los últimos tres tiene la configuración “final”, que es la que conocemos como barbería. Allí, “Jano” el barbero con jopo Psychobilly (mezcla de rock y punk) espera con una sonrisa a las visitas, mientras Mauricio, el dueño del Gallo se encarga de la caja y de recibir a quienes entran al local. Con él, Portal Pyme habla sobre su negocio y cómo llegó hasta ahí.

EL ORIGEN

¿Cómo fue que llegaste a esa idea, a ese concepto de Barbería especializada?

“Gallo de Oro partió hace seis años atrás, cuando se me ocurre la idea. Bueno yo renuncié a mi trabajo, como diseñador gráfico y tenía un capital pequeñito, y ahí quise armar una tienda rockabilly en el persa Bío-Bío”.

¿Qué te llevo a ese punto?, ¿Por qué decidiste renunciar a tu pega?

“Porque trabajaba para que el dueño de la empresa cambiara el auto cada seis meses, y yo no tenía auto. Entonces yo era diseñador gráfico de una empresa, terminé siendo vendedor del negocio y así y todo mi sueldo era malísimo. Entonces, ahí dije, ‘no aquí hay que generar un cambio’ y quise hacer lo que me gustaba, que era traer marcas del extranjero y revivir la estética antigua de lo rockabilly”.

¿Tomada la decisión de independizarte, cómo empezaste?

“Por un tema de capital partí muy pequeñito, pero vi que había un nicho. Después logré salir a comprar al extranjero y después era comprar por internet. En uno de los viajes a comprar, me hice un amigo en Ciudad de México, quien tiene una planta completa con cosas de época: tatuaje, ropa, barbería, etc. Tu entras como civil y salías como un rockandrollero, y dije ‘eso está extraordinario, hay que repetirlo’”.

¿Cómo continuaste?

“Yo seguía en el ‘Bio’ y se me acerca un amigo mío, quien también era cliente. Me dice ‘oye yo quiero hacer una marca de ropa’ y como mucha gente trata de hacer cosas en Chile, le dije ah ‘ya, trae algo’. Resultó que él, Jonathan Hazzard, me trajo un producto de calidad extraordinario. Actualmente es mi socio. Con eso, hace dos años atrás logramos implementar el Gallo de Oro en el cuarto piso de este mismo caracol, primero como tienda de ropa y hace tres meses con el espacio de la barbería”.

Hace dos años comenzaste el Gallo de Oro, pero ¿Cuánto tiempo estuviste en el BíoBío con la tienda?

“Estuve seis años, a puro ñeque, echando a perder, porque yo no vengo del área del negocio, vengo del área más artística, pero fui aprendiendo.  Además en ese tiempo el dólar estaba muy barato, juntaba mis lucas y viajaba con las maletas vacías a México y las traía llenas. Vendía, juntaba de nuevo y partía. Fui seis veces a México a hacer esa operación”.

Seis años ahí, te podrías haber quedado. ¿Qué te hizo trasladarte a Providencia?

“Porque en el Bio donde yo arrendaba nunca tuve luz eléctrica, nunca pude abarcar otros negocios que quería activar (que era la venta de vinilos) nunca pude tener una red compra porque no tenía la toma eléctrica. Era todo informal. También estaba esa figura que todos iban a pedirte rebajas o regatear. Ellos no entendían que yo tenía que pasar aduanas, pagar para tener un producto exclusivo en vitrina, que yo lo vendía en $30 mil y nadie quería pagar los 30 mil, y me decían ‘si en internet está en 30 o 40 dólares’”.

Entonces… comenzó el desembarco en Los Dos Caracoles…

“Claro, hace un año empezamos con la ropa, y los productos para el pelo y la barba. Ahí vimos un nicho de negocio (para las ceras para el pelo), donde no había importador que tuviera homologación con Instituto de Salud Pública (ISP). Eso fue un parto, porque como la demanda de la cera era alta, para prorratear los costos ya no podíamos traer 6 o 12 potes. Queríamos traer 50. Los tomó aduana y nos dijeron ‘usted no puede importar ese producto porque no cumple con lo que pide la legislación’. Finalmente pudimos hacer el trámite este verano (enero-febrero 2016) y desde entonces se abre espacio para la barbería, juntamos plata y buscamos un local más grande. Con mi socio tomamos la decisión, nos costó, porque nosotros hacemos todo”.

EL CAMINO DE LA PYME

¿Qué ha sido lo más difícil de tu Pyme?

“Aprender a ponerle los precios justos y poder competir también con lo que está pasando en el mercado. Porque esto que estamos haciendo nosotros, no somos los únicos, también hay otros que inscribieron pomadas y tienen barberías, entonces independiente del rubro, tienes que competir”.

¿El plan de negocio, tú lo ibas armando en probando, error, bien, probando, error, bien, o te ha resultado programarte?

“Primero era ensayo-error; después pusimos metas, las metas se cumplieron y eso ha validado la decisión de seguir invirtiendo en algunos elementos. En este momento, la barbería está siendo la mitad de la tienda y yo creo que en un tiempo más va a ser el 60% o 70%. Incluso cuando partimos teníamos cosas mitad hombre y mitad mujer. Ahora se ha ido parcelando, ha sido sin querer, pero la dirección del negocio está yendo hacia allá…más hacia los hombres”

¿Cuántos clientes tienes recurrentes?

“Hay gente que ya ha venido cuatro veces a atenderse. Cuando empezamos a ver el regreso de los clientes, dijimos, ‘ya estamos bien’. Hay mucha gente que vino por Jano –nuestro barbero- porque él ha hecho un viaje por hartos lugares y son súper fiel a su mano”.

¿Qué es lo que más se viene a hacer la gente

“Yo creo que lo que más se vienen a hacerse son cortes de pelo. Y obviamente, en el tema de la barba hemos también empezado a ganar espacio. Por eso ya desde el mes pasado empezamos a importar y tener más elementos de barba. Como que partimos especializándonos en eso y la gente empezó a pedir más. Ahí tuvimos que investigar y ahora ya están todas las compras hechas y ahora –en este mes de septiembre de 2016-se consolida el tema de insumos y servicios de barba”.

PROYECCIONES

¿Qué se viene ahora para El Gallo?

“Bueno, consolidar la barbería”.

¿Qué es consolidar la Barbería?

“Que nosotros ahora en septiembre partiríamos con un segundo barbero, estamos trabajando con un sistema de agenda que se llama “Agenda Pro” que es una agenda remota de servicio y tú lo puedes ver desde tu computador, de tu móvil, y puedes estructurar una atención sin el hecho de venir antes”.

¿Y para el 2017?

“Me gustaría tener aparte un local de tatuaje, o el sueño que tenemos en la cabeza, que es de tener una experiencia grande aplicada donde tu vienes como un civil y salgas como un rockandorollero, un rockero en realidad, rescatar la estética del rock, la tradición”.

¿Y el trabajo, ahora con el Gallo aumenta o te has ganado un espacio de descanso?

“Estoy trabajando menos. Trabajo con ganas acá y ahora puedo descansar en mi casa. Tengo los domingos para mí, lo que hace seis años no tenía. Puedo levantarme tarde, podría hasta ver la misa si quisiera. Ahora estoy ordenando mi vida personal, porque el negocio ya está teniendo buenos resultados. Lo increíble ha sido que al segundo mes Gallo de Oro Barbería y Tienda, ya está teniendo números azules. Entonces, creo que la previa que si bien fue de ajuste y pasar malos ratos en estos ya casi tercer mes está comenzando a funcionar, eso no lo puedo desmentir”.

¿Algún comentario o consejos para otras personas que quieran poner o crear un negocio?

“Orden. No poner los huevos en la misma canasta, porque yo para tomar la decisión de ser independiente de forma completa fue hace dos años. Esto es porque cuando yo tenía el negocio en el Bío-Bío yo igual trabajé de roadie, en el Casino Monticello, freelance como diseñador, tuve entre medio un taller de estampado y fue recién hace dos años que me concentré en un solo negocio. Entonces, quizás en un principio no poner todos los huevos en una misma canasta, pero si ven que una veta se empieza a abrir, ser ordenados con las platas. Lo otro más importante es ser perseverante… perseverar, perseverar, constancia y perseverar”.

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