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Así deberías apoyar a un familiar desempleado

Perder tu trabajo nunca es fácil, ni para la persona que se queda sin trabajo ni tampoco como sus padres, hermanos, hijos o pareja. Teniendo el cuenta el aumento del desempleo en Chile durante el trimestre móvil enero–marzo de este año, que asciende ahora a 6,3% y que afectó a un total de 539.740 personas sólo el mes pasado, es necesario comenzar a pensar cómo podrías apoyar a tus seres queridos si lamentablemente, pasaran por un periodo largo de cesantía.

“Un papel fundamental de la familia es ‘segurizar’ al desempleado respecto de sí mismo, de su valor personal, profesional y laboral. Cuando las personas se sienten a sí mismas como capaces, logran pensar la realidad con mayor claridad y enfrentan cualquier proyecto de manera aportativa y no desde la desesperación”, afirma Susana Arancibia, psicóloga y docente de Trabajo Social de la Universidad del Pacífico.

Un desempleado promedio, según la especialista, pasa por cuatro fases psicológicas bien marcadas. La primera consiste en el shock inicial por el despido, seguido por el escepticismo ante el hecho y una confianza e ilusión de que todo saldrá bien, al ver esta etapa como algo muy temporal. No obstante, cuando las semanas transcurren, el desocupado decae en un segundo momento y surge con fuerza la percepción de fracaso, mostrándose rabioso y ansioso.

De acuerdo a la experta, la familia es fundamental dentro de esta segunda etapa. “Una forma concreta de ayudar es no ‘enganchar’ en las conductas rabiosas o demandantes que puede presentar la persona cesante, ya que de lo contrario los conflictos escalan de una situación laboral y económica a aspectos de índole relacional-personal”, aconseja la especialista.

Una vez superado este proceso, el cesante entra a una tercera fase donde se reconoce a sí mismo como desempleado, vivenciándolo como un fracaso personal. Generalmente en esta parte del duelo, el individuo se aísla y evidencia síntomas depresivos. Un episodio que acaba con la cuarta y última etapa, momento en que la desesperanza se apodera del panorama, ya que la persona se siente incapaz de encontrar un trabajo.

“Si esta etapa no se enfrenta unidos como familia, es probable que surjan problemas anexos como estrés, violencia y, en el plano más complejo, el quiebre familiar”, advierte la especialista.

Otro factor importante es la parte económica. Según la psicóloga y asistente social, lo mejor es enfrentar juntos el problema monetario, aunando fuerzas y recursos para salir adelante.

“Es fundamental abordar el tema como familia, ya que es necesario realizar los ajustes económicos que permitan sobrellevar la crisis de la mejor forma. Además, cuando se funciona a nivel grupal es posible generar una mayor cantidad de estrategias que cuando se intenta asumir la carga de manera individual”, señala Arancibia.

Finalmente, otra forma de apoyo por parte de la familia es ayudar al desempleado para que viva periodo de desocupación como una oportunidad. “Es importante reciclarse, darse la oportunidad de reinventarse, buscar nuevos horizontes, entender que el mercado laboral se mueve y pensar de qué manera puedo yo ser útil y, al mismo tiempo, en ese contexto, qué me gustaría hacer. Cabe la posibilidad de estudiar, de conocer áreas inexploradas, de generar emprendimientos”, concluye la docente.

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